1.1 Un signo lingüístico(A) perteneciente a un lenguaje (L) tiene un
significado r(A), esto es, esta en relación de significación con un
elemento (B) de un universo dado(U).
1.1.1 Un lenguaje L es correcto si y solo si todos sus signos lingüísticos tienen un significado en U.
1.1.2
Un signo lingüístico (A) de L no puede tener como significado a si
mismo o a otro signo lingüístico de L. La relación de significado se
establece entre los signos A de L y sus significados r(A).
1.2 Un
Universo (de aplicación) es un conjunto de elementos para el que existe
una propiedad tal que, dado cualquier elemento posible, el elemento
cumple o no cumple la propiedad en cuestión, y, por consiguiente,
pertenece o no pertenece a él.
Esa relación condiciona nuestra idea de B y permite la comunicación entre los individuos que usan L.
Validez (formal)
1.3
Definimos validez de un signo lingüístico como la adecuación de éste a
las reglas de formación de signos del lenguaje en cuestión. Un signo,
por tanto, pertenece al conjunto (origen) de los signos de un lenguaje,
si está bien construido y todos sus componentes tienen significado en
ese lenguaje (i.e., morfológicamente bien construido, definido
semánticamente). Por 1.1, su significado pertenece al universo del
lenguaje (L).
Verdad
Decimos de un signo
lingüístico válido que es verdadero en U’ (un universo cualquiera) si y
solo si, su significado B en U pertenece también a U’.
De esta manera, para el lenguaje natural que estoy usando la proposición “El unicornio era blanco”:
1) Pertenece al lenguaje natural castellano
2) Es válido (en L) ya que tiene significado (los signos que lo componen configuran un referente concreto).
3)
No es verdadera en el universo actual (mi realidad) porque su
significado no corresponde con ningún ser del mundo conocido actual.
Igual para “El rey de Francia es calvo”. Igual para “Si pudiera viajar a mi pasado, hoy sería rico”.
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