viernes, 26 de agosto de 2016

Verdad y Validez

1.1 Un signo lingüístico(A) perteneciente a un lenguaje (L) tiene un significado r(A), esto es, esta en relación de significación con un elemento (B) de un universo dado(U).
1.1.1 Un lenguaje L es correcto si y solo si todos sus signos lingüísticos tienen un significado en U.
1.1.2 Un signo lingüístico (A) de L no puede tener como significado a si mismo o a otro signo lingüístico de L. La relación de significado se establece entre los signos A de L y sus significados r(A).
1.2 Un Universo (de aplicación) es un conjunto de elementos para el que existe una propiedad tal que, dado cualquier elemento posible, el elemento cumple o no cumple la propiedad en cuestión, y, por consiguiente, pertenece o no pertenece a él.
Esa relación condiciona nuestra idea de B y permite la comunicación entre los individuos que usan L.
Validez (formal)
1.3 Definimos validez de un signo lingüístico como la adecuación de éste a las reglas de formación de signos del lenguaje en cuestión. Un signo, por tanto, pertenece al conjunto (origen) de los signos de un lenguaje, si está bien construido y todos sus componentes tienen significado en ese lenguaje (i.e., morfológicamente bien construido, definido semánticamente). Por 1.1, su significado pertenece al universo del lenguaje (L).

Verdad
Decimos de un signo lingüístico válido que es verdadero en U’ (un universo cualquiera) si y solo si, su significado B en U pertenece también a U’.
De esta manera, para el lenguaje natural que estoy usando la proposición “El unicornio era blanco”:

1) Pertenece al lenguaje natural castellano
2) Es válido (en L) ya que tiene significado (los signos que lo componen configuran un referente concreto).
3) No es verdadera en el universo actual (mi realidad) porque su significado no corresponde con ningún ser del mundo conocido actual.
Igual para “El rey de Francia es calvo”. Igual para “Si pudiera viajar a mi pasado, hoy sería rico”.

lunes, 22 de agosto de 2016

Uso y Valor


Pensamiento
Pensar es una actividad humana y el pensamiento es el resultado, el producto de esa actividad.
El pensamiento, como hemos visto, tiene su origen en la realidad y se compone de “ideas”, esto es, contenidos mentales con un correlato directo o indirecto con la sensibilidad.
Al pensar, el “ego” interpreta el mundo (intenta conocerlo) para controlar su relación con éste (la realidad). El conocimiento facilita la adaptación, la supervivencia y la satisfacción de las necesidades humanas. El pensamiento es un instrumento o herramienta de predicción (anticipación), resolución de problemas y dirección de la acción.
En ese sentido, el único valor del conocimiento, del lenguaje, del pensamiento en general es su uso práctico y el éxito de su funcionalidad, la satisfacción de necesidades.

Validez
El pensamiento es válido si tiene éxito en su funcionalidad.
El pensamiento (como producto de una actividad) debe generar resultados y estos deben satisfacer las necesidades del “ego” en su relación con el medio entorno.
Cada idea debe ser considerada una teoría en si misma, relativa a la solución de una instancia concreta (necesidad, objetivo, funcionalidad según definido). Como tal, las predicciones (hipótesis) derivadas de ella deben confirmarse en la observación posterior (percepciones confirmatorias).

Verdad
La verdad se define como la adecuación y corrección de las ideas. En ese sentido es primariamente el éxito de su funcionalidad, la satisfacción de necesidades (utilidad pragmática). Las ideas son útiles, funcionales dirigiendo la actividad (conducta) humana en los entornos adecuados y regulando la relación (ego vs. Realidad) hacia el resultado pretendido. Secundariamente (formalmente) corresponderá a su adecuación con su
objeto (la realidad): esa adecuación se verifica (si y solo si) su significación como símbolo corresponde con su objeto (el significado es igual al referente).

Filosofía

Define (bien) y la solución se deriva necesariamente.

Filo - sofia
Nada menos interesante que el amor por la filosofía. Esa ansia subjetiva, quasi innata e instintiva y falta de objetivo y justificación (más allá de la mera autosatisfacción onanista) no confiere a la filosofía ningún valor práctico y objetivo.

¿Qué es la filosofía?
La filosofía es un método de conocimiento. Es la actividad y actitud mental en pos de la verdad y la sabiduría.

Praxis racional de un sujeto enfrentado a una realidad.
Diálogo, interacción de un sujeto cognoscente enfrentado a una realidad fuente de satisfacción de necesidades y generadora de retos que debe superar.
La filosofía es la ciencia del pensamiento.
Su herramienta de funcionamiento son las ideas.
Su universo de aplicación es la realidad.
Su validez se justifica en sus resultados, en el éxito al alcanzar sus objetivos, al obtener sus propósitos

La filosofía no se caracteriza por su objeto o por las cuestiones a las que se enfrenta ( la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, el alma, el lenguaje, la ciencia....) sino por el método que utiliza el análisis racional, teórico y abstracto de los objetos de estudio.

La filosofía es un arte, el arte de pensar, esto es, una acción y un proceso de conocimiento. Esto implica, por tanto, una actitud, una voluntad y un propósito.

Los retos de la filosofia
Todos los problemas filosóficos tienen solución siempre que se den las condiciones necesarias para que sea posible darles solución. En general decimos que un problema o cuestión es soluble filosoficamente y por tanto pertenece a su universo de aplicación como método cuando está bien definida y es susceptible de serle aplicada las reglas del metodo filosofico. En resumen cuando la filosofia es consistente, coherente y sus problemas son decidibles.
La filosofia es un conjunto informal de reglas, coherente, consistente etc. aplicable a un determinado rango de entes mentales, bien definida y perteneciendo esos entes a aquella, la solución no solo es posible, sino bien necesaria.

Vogelfrey

Modelos y validación



Validez
Cada idea debe ser considerada una teoría en si misma, relativa a la solución de una instancia concreta (necesidad, objetivo, funcionalidad según definido). Como tal, las predicciones (hipótesis) derivadas de ella deben confirmarse en la observación posterior (percepciones confirmatorias).

Verdad
Verdad y validez son conceptos intercambiables. Las ideas, el pensamiento general, solo es verdadero en su funcionalidad. No existe la verdad intrínseca o inmanente.

Modelos
Las ideas, el pensamiento en general y la filosofía en particular, hacen referencia a entornos concretos de aplicación. Universos diferenciados.
Tipología:
(percepción) visión de un caballo blanco símbolo
(generalización) cosas blancas símbolo
(concepto) lo blanco, propiedad de las cosas blancas
(teoría, ley) blanco = luz
(imaginación) caballo luminoso ficción
Las percepciones son válidas a nivel subjetivo cuando son una impresión nítida de los sentidos. A nivel objetivo son válidas si son demostrativas, esto es, cuando se obtiene acuerdo al designarlas, cuando son compartidas.
Las generalizaciones son clasificaciones de percepciones análogas. Como tales son un constructo social y son válidas en la medida que obtienen acuerdo entre los sujetos que usan el lenguaje en el cual se verifican.
El concepto es el momento posterior a la clasificación (generalización) y se realiza en la definición, en la distinción de un concepto respecto de otros conceptos coexistentes y en la abstracción de la propiedad que caracteriza el conjunto de percepciones análogas. El concepto se fija en el lenguaje y en el acuerdo de los comunicantes.
La teoría se valida en las hipótesis, predicciones y contrastación.
Las ideas interpretan el universo, creando modelos.
Una teoría es válida (correcta, etc.) para un universo dado si y solo si existe un modelo (una interpretación de los conceptos que intervienen) que la hace verdadera.
La imaginación es valida en cuanto es enunciada.

Símbolos

En los lenguajes, los elementos que los componen (digamos símbolos, agrupando en este concepto cualquier elemento lingüístico, morfema, palabra, oración, párrafo, discurso…) mantienen una relación de representación con una idea y/o con algún componente de la “realidad”. Esta relación también se denomina significación y es la que se establece entre significante y significado.
Así, “árbol” significa tanto el concepto de lo que un “árbol” es como cualquier instancia individual en la realidad como otros símbolos de “árbol”.
Esa relación funcional es usada por los hablantes de muchas formas dependiendo de la situación contextual, pero en general viene a resultar en poner en relación ideas entre si o con significados en la realidad. Si digo: “El árbol de la cima se ha quemado”, transmito a mi oyente que un determinado ser o parte de la realidad pertenece a determinada clase mental (“ideal”), esto es, la de los seres en los que se ha producido un proceso de combustión.
El lenguaje transmite (contiene) ideas. Las ideas están emparentadas con la realidad (en una relación que se escapa del objetivo del presente escrito).
El lenguaje, en su uso, como sistema de representación de ideas las conforma y configura. El lenguaje condiciona y determina el pensamiento. Los signos lingüísticos son símbolos de ideas (igual dibujos que palabras que signos lógicos o cualquier otro).
En el momento de la abstracción, la analogía de distintas percepciones se transforma en una propiedad, una característica en forma de idea (mental) a la que las percepciones se adhieren o no.
Las ideas son símbolos, elementos lingüísticos con capacidad de significación que organizan la experiencia con categorías y relaciones, interpretándola y dándole sentido.

martes, 16 de agosto de 2016

El pensamiento: el lugar de las ideas



¿Qué es pues el conocimiento/sabiduría/aprendizaje, etc.?
Retomemos a nuestros sujetos. Desde que los dejamos han pasado los días y han acumulado sensaciones, que han percibido y han generado ideas a partir de ellas.
Ahora creen que ellos mismos son “algo” independiente.
Creen que hay un medio externo más o menos continuo y que se mueve, que cambia de forma bastante ordenada y repetitiva. Siguiendo leyes que parece posible descubrir y que sirven para predecir con más o menos fortuna, sucesos que se producirán.
En el exterior hay cosas, se pueden diferenciar porque tienen características diferentes: hay cosas duras y otras blandas, cálidas, brillantes. Hay cosas que se comen y sacian. Hay cosas que han daño y cosas cuyo contacto es agradable.
Además hay cosas que están más cerca y otras más lejos.
También descubren una imprecisa regularidad temporal, las cosas se suceden en el tiempo, permanecen o cambian. Pueden ordenar los sucesos.
Hay determinadas relaciones entre hechos, cambios, sucesos…. Algunos suelen preceder a otros, algunos suelen acontecer juntos…
Toda esa amalgama de percepciones muestra una REALIDAD frente al sujeto que se presenta como independiente de el pero con la que se interactúa en el tiempo y espacio, no es un mero espectador pasivo.
Por otra parte, pasado el tiempo, nuestros sujetos identifican las similitudes entre hechos y objetos y inician un proceso de etiquetado y clasificación, creando símbolos que representan la realidad circundante. Esos símbolos constituyen lenguajes que se comparten entre sujetos en procesos de aprendizaje y comunicación.
El proceso es largo, complejo y en gran parte desconocido y, probablemente, en parte incognoscible.
El resultado final, en la madurez biológica de nuestro individuo “normal” (o nuestro filósofo curioso) consiste en un sistema más o menos completo y estructurado de “ideas” (conceptos mentales que representan el “mundo”). A este conjunto de ideas lo llamamos “interpretación” de la realidad y constituyen el pensamiento del sujeto.
Las ideas
El conjunto descrito como pensamiento se compone de:
1 percepciones individuales, esto es, recuerdos más o menos vívidos , exactos y precisos de sensaciones que pasaron el umbral de la consciencia y permanecen en la memoria
2 productos racionales de la mente dirigidos directa o indirectamente a la resolución de problemas (praxis) en la interacción con el medio ambiente.
3 productos irreales generados por la imaginación
La generación de contenidos del pensamiento se realiza a través de:

  • ·         deducción: generamos una idea desde otras ideas según las reglas de la lógica
  • ·         inducción: generación de ideas en base a la experiencia/ memoria
  • ·         análisis: desglose de ideas complejas en ideas simples que son identificadas o categorizadas.
  • ·         creatividad: creación de ideas nuevas a partir de otras existentes, introduciendo novedades, a través de la imaginación.
  • ·         instinto: generación de ideas desde mecanismos biológicos irracionales (intuición, herencia genética, …).
  • ·         clasificación: pensamiento analógico y sistemático, clasifica y ordena ideas..
  • ·         sistematización: elaboración de modelos según patrones y otras formas de ordenación interna de las ideas
  • ·    análisis crítico: examina la naturaleza de las ideas y la estructura del pensamiento en  una doble vertiente analítica y evaluativa. Meta-análisis de los contenidos del pensamiento.
  • ·         interrogación: previa para la construcción de ideas.
  • ·         generación lingüística: generación por la propia dinámica de los lenguajes y sistemas simbólicos
  • ·         comunicación/transmisión social: aprendizaje e intercambio de ideas a nivel grupal (cultura, educación, etc.)

Obviamente, estos procesos son simplificaciones y generalizaciones teóricas cuyos límites son difusos y en muchos casos comparten la mecánica de funcionamiento. Es necesaria una análisis crítico de ellos que garantice la validez y alcance de las ideas generadas y del conjunto (pensamiento) resultante.
Crítica de la percepción
Consideramos una percepción válida la reproducible y compartida por los individuos e intercambiable a través de la comunicación. A nivel individual es la que tiene su origen en sensaciones externas de las que el sujeto pensante es receptor pasivo.
Crítica de la razón
El pensamiento es, pues, relativo a un sujeto pensante y se genera en primera instancia a partir de las sensaciones conscientes (percepciones) y de sus elaborados posteriores, formando un conjunto definido y finito de contenidos mentales (Ideas).
A nivel interno, las reglas de corrección/validez de los contenidos del pensamiento (ideas) generados deben ser establecidas, analizadas y legitimadas.
Deducción: La lógica es un sistema de validación del pensamiento arbitrario y consensuado en constante evolución.  La lógica deductiva abstracta establece que mecanismos de deducción y/o demostración son correctos y generan conclusiones (nuevas ideas) validas a partir de las condiciones de validez de los pensamientos previos (premisas).
Inducción: Se establece la “alta” probabilidad de las conclusiones a partir de las premisas. Se determinan valores de probabilidad en base a datos de la experiencia. Es la base de la validación de las hipótesis científicas. La inducción es una lógica del descubrimiento y tiene un carácter subsidiario, temporal y provisional respecto a la deducción en aras al descubrimiento y ensanchamiento del conocimiento.

Crítica de la imaginación

jueves, 11 de agosto de 2016

Problemas y soluciones



Resolver un problema consiste en aislar todos los factores (agentes) que intervienen en el resultado, cómo interactúan entre ellos y asignarles un “Valor” (una magnitud cuantitativa y las características cualitativas correspondientes).
Una vez establecida esa interpretación, en las condiciones descritas, se ha de obtener el resultado pretendido.
(En el caso que el problema sea soluble, claro).
Problemas irresolubles.
Un pseudo-problema aparenta ser un problema pero está mal-formado.
Un problema mal – formado no tiene solución o tiene soluciones contradictorias.
Ejemplo: Que fue primero, el huevo o la gallina. En este caso podemos utilizar la hipótesis (hasta el momento contrastada científicamente) de que (A) toda gallina fue previamente huevo. Igualmente cierta científicamente es la hipótesis de que (B) todo huevo (de gallina) ha sido puesto por una gallina (previa). Luego no existe una interpretación de los hechos en la que ambas hipótesis puedas ser verdaderas a la vez. Una interpretación con visos de exactitud. Necesitamos introducir nuevos factores para encontrar una interpretación satisfactoria que resuelva el problema. Una interpretación que corrija alguna (s) de las hipótesis excluyentes /contradictorias haciéndolas compatibles. Por ejemplo, limitando (A) en base a alguna interpretación de la evolución de las especies que permita que exista un individuo gallina primigenio, un individuo que surja de un no-huevo pero devenga la primera gallina de la serie (en este caso la solución al problema es: gallina) También podemos optar por modificar (B) considerando que la primera gallina surgió de un huevo (tipo gallina) que fue puesto por otra especie por algún acto de mutación. En este caso la solución es el huevo.
En cualquier caso necesitamos revisar las teorías vigentes para solucionar las contradicciones, mutuas exclusiones o imposibilidad de soluciones. Esto no siempre es posible, especialmente en los problemas lógicos abstractos que no admiten sino el abandono de las teorías contradictorias.

¿Hace ruido el arbol cayendo en el bosque desierto?



Obviamente el árbol que cae en el bosque no produce “sonido” a no ser que algún órgano elaborador de sonidos esté presente (un oído biológico, por ejemplo). Porque el sonido (o ruido) es el efecto en un órgano de una determinada variación del medio ambiente. Es necesaria la presencia de ambos (alteración y órgano interpretador) para que el sonido exista.
Pero no es menos cierto que, en ausencia total de órganos de esa índole, la caída del árbol produce efectos, haya o no “espectadores”. Produce la señal que, de estar presente, un oído convertiría en “sonido”.
Sonido no, pero algún tipo de vibración se produce, aunque no haya nada ni nadie para convertirla en sonido.

La situación presente



Lo que sucede es lo que tenía que suceder, es la única situación real y es la mejor de todas las (teóricamente) posibles.
Lo cual no es una invitación a la pasividad o la inacción, al contrario: cualquier cosa que se pueda hacer, debe hacerse y el resultado será el tenga que ser, será indiscutible y será el mejor que podía haber sido.
La evolución de los estados de las cosas no puede ser vista en clave de sus causas, esto es, interpretada desde su pasado a no ser que conozcamos todos los factores que intervienen, su participación y seamos capaces de reconstruir y reproducir esa evolución.
Como sea que en sistemas complejos o en aquellos en los que como observadores influimos en su interpretación (somos sujeto y objeto, causa y efecto) no podemos aislar exhaustivamente el conjunto de causas y su exacta influencia habremos de presuponer la situación estudiada “actual” como la única cierta, la real, la mejor de todas las imaginables o posibles.
Hasta que seamos capaces de elaborar un modelo que explique el funcionamiento (interpretación) que funciones en la práctica (predicciones confirmadas) y solamente mientras se vea confirmado por las sucesivas observaciones.