El camino de la perfección esta jalonado de pequeños éxitos.
El azar reina en sistemas por naturaleza impredecibles.
Somos por la memoria: el yo es la continuidad del reconocimiento en el pasado.
Los mandatos morales descubren nuestras tendencias asociales innatas.
Si las religiones fuesen evidentes o no serian o no erigirian dioses.
No hay fundamento fiable fuera de nosotros mismos.