Comparar el pasado con el presente y predecir como ha de ser el futuro es un pasatiempo entretenido.
Valorar el presente y concluir si es mejor o no que el pasado es una cuestión complicada. Si bien los adelantos tecnológicos son innegables y la acumulación cultural nos inclina a decir que si, hay muchos aspectos en los que no parecemos diferir demasiado de nuestros lejanos ancestros.
En muchos sentidos, es más fácil encontrar movimientos de vaivén pendular que una línea de progreso constante.
Hay quien ha creído ver un gran circulo, o una forma de espiral.... estadios consecutivos, ordenados en el tiempo pero erráticos. Hay quien lee el pasado en el presente. Y hay muchos que se atreven a opinar de como será (o debería ser el futuro).
Las civilizaciones parecen progresar, hasta que se colapsan y son superadas.
Los instintos y anclajes biológicos perduran en el tiempo.
¿Progresamos?
Es un hecho que nacemos igual que nacían nuestros ancestros hace 5000 o 10000 años, igual de desvalidos, igual de vacíos, igual de animales...
Luego evolucionamos de diferente manera que ellos, gracias a la cultura, a las estructuras sociales y a las mayores oportunidades de supervivencia y desarrollo...
Pero los instintos siguen ahí, el inconsciente sigue ahí y hay quien piensa que somos menos sociales, menos naturales, más desequilibrados...
Es lícito dudar. Si bien ningún estadio es idéntico a los anteriores, nada (mirado con la suficiente perspectiva) parece confirmar que sea mejor.
Tal vez si fuéramos capaces de definir progreso, pero antes deberíamos definir bueno y malo.
Y esas cuestiones nos superan.
vogelfrey
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