lunes, 18 de enero de 2010

¿Progreso?

Comparar el pasado con el presente y predecir como ha de ser el futuro es un pasatiempo entretenido.
Valorar el presente y concluir si es mejor o no que el pasado es una cuestión complicada. Si bien los adelantos tecnológicos son innegables y la acumulación cultural nos inclina a decir que si, hay muchos aspectos en los que no parecemos diferir demasiado de nuestros lejanos ancestros.
En muchos sentidos, es más fácil encontrar movimientos de vaivén pendular que una línea de progreso constante.
Hay quien ha creído ver un gran circulo, o una forma de espiral.... estadios consecutivos, ordenados en el tiempo pero erráticos. Hay quien lee el pasado en el presente. Y hay muchos que se atreven a opinar de como será (o debería ser el futuro).
Las civilizaciones parecen progresar, hasta que se colapsan y son superadas.
Los instintos y anclajes biológicos perduran en el tiempo.
¿Progresamos?
 
Es un hecho que nacemos igual que nacían nuestros ancestros hace 5000 o 10000 años, igual de desvalidos, igual de vacíos, igual de animales...
Luego evolucionamos de diferente manera que ellos, gracias a la cultura, a las estructuras sociales y a las mayores oportunidades de supervivencia y desarrollo...
Pero los instintos siguen ahí, el inconsciente sigue ahí y hay quien piensa que somos menos sociales, menos naturales, más desequilibrados...
 
Es lícito dudar. Si bien ningún estadio es idéntico a los anteriores, nada (mirado con la suficiente perspectiva) parece confirmar que sea mejor.
Tal vez si fuéramos capaces de definir progreso, pero antes deberíamos definir bueno y malo.
Y esas cuestiones nos superan.
 
vogelfrey
hotmail.com

domingo, 17 de enero de 2010

Silencio

(...)
Este es un tributo para los que callaron.
Porque no tenían nada que decir, porque dudaron de todo y no encontraron verdad, porque dudaron del lenguaje y/o del pensamiento...
Porque no creyeron en la comunicación.
Es un tributo a su honestidad y un elogio a su capacidad de arrostrar su carga, su intima soledad.
Nunca sabremos si hubo alguno.

vogelfrey
hotmail.com

sábado, 16 de enero de 2010

El término medio

Decimos que el término medio es el lugar de la virtud. La virtud que se concibe como la moderación y la ponderación, y en ese lugar de síntesis habita la seguridad, la templanza y el conservadurismo.
Pero el avance, el progreso y el cambio nacen en el extremismo, en el riesgo, en la antítesis y en la oposición.
Sin restar validez al carácter pragmático de permanecer en el término medio, en los dilemas es bueno explorar la posibilidad de situarse más allá de los términos opuestos y buscar nuevas perspectivas que solucionen los dilemas.
Por que más allá de la síntesis y la oposición, muchas veces los dilemas son ficticios y los términos opuestos se generan a si mismos.
En la nueva perspectiva, muchas veces, disolvemos las antítesis y progresamos.
En el término medio nos refugiamos en lugar seguro, a la espera que la batalla de los opuestos se solucione.
En el extremo, pues está el progreso y el cambio.
 
Sin embargo, cuando entramos en el terreno de la psicología individual y tenemos por objetivo la felicidad, la calma, el equilibrio emocional, nuestra estrategia cambia.
Solo en el termino medio reside la tranquilidad, el balance, la ausencia de tensiones...
Es el justo complementario, cada lugar, punto medio y extremos, es el escenario de diferentes propósitos y funcionalidades.
Sólo es cuestión de saber en que momento y lugar se está.
 
Estamos, sin embargo, hablando en teoría. El centro (igual que los extremos) son sólo un lugar teórico, un sitio al que tender, un paradigma. Igual que el presente, el equilibrio perfecto y puntual no existe. Tampoco los extremos absolutos.
 
Solo nos aproximamos a ellos
 

 

 
vogelfrey@hotmail.com