lunes, 1 de enero de 2018

Proyecciones

No me digas como deberían ser las cosas,
si no eres capaz de decirme como son.

Nos excedemos cuando creemos ser capaces de establecer cual es el ser perfecto de las cosas, su ideal no realizado. Es puro subjetivismo. Pura ingenuidad. No somos capaces de saber como son ni de establecer cuanto de nosostros mismos hay en nuestra concepción del mundo y, obviando esto, nos creemos capaces de proyectar la imagen ideal de como debería ser la realidad.
Interpretamos y creamos la lógica de lo perfecto. Como si eso fuera algo más que nuestra creación ficticia, arbitraria y falta de toda robustez.
Como dioses, ordenando lo que ni siquiera hemos creado.
Lo que ni siquiera somos capaces de comprender.